Compraventa de negocios rotas por el Covid19 - Aumente y Martos
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Compraventa de negocios rotas por el Covid19

Compraventa de negocios rotas por el Covid19

La terrible pandemia que ha llegado a nuestras vidas, traducida en la declaración del Estado de Alarma en España, aprobada por el RD 463/2020, ha supuesto la suspensión temporal o, incluso definitiva, de muchos negocios (al no poder abrir sus puertas) o, un descenso considerable en su facturación (al no poder desempeñar el trabajo con normalidad). Esto, se ha traducido a muchos negocios o inversiones rotas e infructuosas a consecuencia del Covid19.

Son considerables las consultas que nos llegan de nuestros Clientes, –normalmente empresas y autónomos– en el que solicitan asesoramiento en contratos, inversiones, negocios o relaciones comerciales, que han sido quebrados, infructuosos y rotos, a consecuencia del Covid-19, debido que él no cierre de la operación o negocio, les han supuesto pérdidas económicas sumamente  importantes, a veces irreparables.

En el presente documento, analizaremos si la Promesa de ejecutar un negocio jurídico u, ofrecimiento solemne de ejecutar lo negociado anteriormente, puede generar responsabilidad por los daños y perjuicios de la no operación. Es decir, analizaremos la fase pre-contractual o antes del negocio jurídico, pues si existiera contrato, entraríamos a lo dispuesto en el mismo, siempre que lo contenido en él no sea contrario a la ley, la moral o el orden público.

 

 

Acción de responsabilidad extracontractual 

 

Para apreciar responsabilidad extracontractual en negocios, acuerdos o inversiones no cerradas a consecuencia del Covid19, tenemos que distinguir los meros actos preparatorios o preliminares en la negociación del verdadero Pre-contrato, pues, solo el segundo, desprende efectos jurídicos y generará, en su caso, una responsabilidad extracontractual “in contrahendo”, al considerarlo el mismo Tribunal Supremo como “un auténtico contrato que tiene por objeto celebrar otro en el futuro, en el que las partes, mediante acuerdos vinculantes, tratan de configurar los elementos esenciales del siguiente”.

En el precontrato habrá una concurrencia de las voluntades de las partes por la que se obligan a celebrar posteriormente un contrato. El incumplimiento de esta obligación de celebrar un posterior contrato, dará lugar a la obligación de indemnizar por los daños y perjuicios que se ocasionen a la otra parte. Esta responsabilidad tendrá lugar cuando se haya creado una confianza entre las partes y con la ruptura de las negociaciones (sin razón justificada) se produzca un perjuicio patrimonial sobre la otra parte.

Desechando la mera negociación preparatoria, es necesario que concurran acuerdos que vinculen a las partes, el contrato de compraventa mercantil es aquel por el cual una persona (vendedor) se obliga a entregar una cosa a otra persona (comprador) que se compromete a pagar un precio. Por tanto, es necesario conformidad en la cosa y en el precio, es decir, perfeccionamiento del acuerdo o inversión entre las partes (Art. 1450 CC); pues esa conformidad en la cosa y en el precio, dará derecho a los contratantes para reclamar recíprocamente los daños y perjuicios ocasionados.

En definitiva, tenemos que demostrar y probar que el negocio jurídico se iba a ejecutar con o sin la presencia de la pandemia, que la fuerza mayor no incidió en el objeto y que quede fuera de los casos de meras negociaciones preliminares o preparatorias, para poder solicitar los daños y perjuicios ocasionado.

Por tanto, dos son las situaciones a tener en cuenta para la acción de responsabilidad extracontractual:

Las partes, antes de producirse la declaración del Estado de Alarma, tenían fecha definitiva para cerrar el acuerdo: solo a falta de elevar a público el acuerdo ante Notario o, suscribir el tipo de Contrato que se trate (franquicia, agencia, distribución, compraventa, arrendamiento, permuta, etc.).

El negocio, inversión u operación futura se iba a resolver en un futuro no muy lejano, por un entendimiento cercano entre las partes,  traducido en el entendimiento de negociación (correos cruzados entre las partes hablando sobre objeto de negocio, precio, traspaso de borradores de contrato entre partes, conformidad en condiciones, modificaciones y entendimientos en quitas…).

En cuanto a ejemplos de prueba para calificar como una promesa de venta o precontrato y distinguirlos de meros acuerdos preliminares o preliminares:

  • Existencia de una negociación de las condiciones
  • Acuerdo del precio expresado en dinero o signo que lo represente
  • Traslado de la propuesta entre las partes
  • Aceptación de la propuesta entre las partes, de una manera no formal (correo electrónico, WhatsApp, mensajes de texto…)
  • Retrasos en firmas anteriores
  • Ratificaciones en las decisiones
  • Elaboración de documentos contractuales e Intercambio cruzado de borradores.

 

Por todo lo anterior, si podemos acreditar los daños y perjuicios ocasionados por la no operación, y de la prueba de cargo se desprende que hubo perfeccionamiento del negocio jurídico entre las partes (cosa y precio) no incidiendo la pandemia o fuerza mayor en los elementos del Precontrato, puede apreciarse responsabilidad extracontractual “in contrahendo” con obligación de indemnizar por los daños y perjuicios que se ocasionen a la otra parte por la promesa de contrato, negocio u operación.

 

Para más información, duda o aclaración, estaríamos encantados de atenderle.

 

Manuel Martos Quero

Abogado y Asesor Jurídico de Empresa